Creo que el género mismo es la violencia, que las normas de masculinidad y feminidad tal y como las conocemos, producen violencia.

-Beatriz Preciado-

domingo, 23 de marzo de 2014

La Revolución tiene cara de Mujer

Tras marchar por todo el país, ayer llegaron a Madrid las Marchas de la Dignidad. Tuve la suerte de poder escuchar el manifiesto y, especialmente, escuchar cómo se señalaban al heteropatriarcado y su necesidad de control del cuerpo y de la capacidad de decidir de las mujeres como responsables de esta situación global y tan nefasta en la que nos encontramos. No pude más que sentirme emocionada. Ya es hora de que algunas personas de la izquierda reaccionen y abran los ojos. No se puede hablar de lucha para erradicar la opresión apoyándose en una opresión, la de las mujeres. No puede haber justicia social si solo nos fijamos en la lucha de clases y, dejamos que permanezca perenne la desigualdad sexual.

Cada día, veo que hay más sectores de la izquierda que abren sus ojos a la misoginia imperante en este tipo de movimiento. Su ideología es totalmente incoherente con la opresión de las mujeres y empiezan a despertar. Antes, tenían el convencimiento  de que la igualdad entre personas de distinto sexo estaba conseguida. Por eso no dudaban en no dejarnos ni un pequeño espacio para manifestarnos, para expresarno, ni para opinar. El lugar de las mujeres era secundario. Ellos debían ocupar los primeros puestos. Como esto era muy llamativo, inventaron cosas como las listas cremallera, pero ellos siempre estaban en primera posición. Así, salían menos mujeres en los puestos de responsabilidad. Eramos las secundonas.


Ahora me congratula ver cómo la mayoría de las Marchas de la Dignidad tienen rostro de mujer. Ellas estaban leyendo el manifiesto de cada una esas Marchas. Catalunya, Euskal Herria, Paìs Valenciá… todas con rostro de mujer. Ahora es el momento, ah
ora es el lugar. La revolución tiene cara de mujer.

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