
Imagina, si hasta nos obligan a tener cuerpos extremadamente delgados para ser lo que dicen que tiene que ser la belleza. Y, no es solo en nuestra cultura occidental. Mira los pies de las
chinas. Aunque es verdad que hay algunas culturas que sí nos quieren con carnes, pero oculta bajo
melfas o túnicas.
Recuerdo, cuando era pequeña, cómo aprendí esta norma del heteropatriarcado. Yo iba a clases de ballet. Recuerdo como nos instruían en la
postura que teníamos que poner a pesar de no ser ballet profesional. Recuerdo
que las normas básicas eran meter tripa y apretar el culo.
Lo aprendí rápido. El siguiente paso era controlar que no
saliera la tripa. Asi que… no quedaba otra, había que respirar sin que se note
y, por supuesto, hacer una respiración alta y por tanto, incompleta. Así sale
menos tripa. También lo aprendí rápido.
Ahora, con los años, me doy cuenta: esa era una forma ideal
para ocupar poco espacio. A día de hoy, mis respiraciones siguen siendo cortas,
algo ideal para los momentos de ansiedad y estrés. Por más que me esfuerzo, no
sé respirar, incluso cuando hago deporte. Me lo enseñaron bien y yo lo aprendí
perfectamente.
0 comentarios :
Publicar un comentario
La editora no se hace responsable de los comentarios vertidos por terceras personas. No se permitirán comentarios ofensivos. Se pide el máximo respeto.