A menudo, en los trabajos o grupos de amigos y amigas, existen discusiones. Cada persona tiene sus motivos, cada una tiene su propio mundo, sus razones, su propia verdad. Os contaré algo sobre esto:
En el trabajo, una reunión de departamento, casualmente solo hay mujeres, en ese momento el único hombre está de vacaciones. Empezamos a escuchar discusiones acaloradas, subidas del tono de voz, algún lloro… Mientras, resuenan los comentarios de mis compañeros, mofándose de ellas, con comentarios sexistas, machistas y menospreciando claramente al grupo reunido.
Unas horas después, en la comida, nos cuenta una implicada, que habían discutido por temas laborales y que ya lo habían solucionado, que se habían dicho las cosas a la cara, etc… Pero no acaba todo ahí. Algún iluminado, dice que lo que hacía falta en esa reunión para poner orden era un hombre, que las mujeres son muy complicadas y tienen muy mala idea y que por eso terminan discutiendo. Yo, asombrado, veo que asiente el 100% de los compañeros y compañeras, y se lamentan de que no estuviese el chico que estaba de vacaciones.

Texto de azlaElpuño